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Ojo rojo en perros: causas y cuándo es una urgencia

Perro atento mientras un veterinario le revisa el ojo

Le miras la cara a tu engreído y algo no cuadra: tiene el ojo rojo. Y aparece la duda de siempre, ¿es una tontería que se pasa sola o algo que hay que ver hoy mismo? La respuesta honesta es que depende. El ojo rojo en perros es uno de los motivos de consulta más frecuentes en oftalmología, y detrás de ese color puede haber desde una irritación de un rato hasta un glaucoma que corre contra el reloj.

Aquí te lo explicamos con claridad: qué lo causa, cómo distinguir lo leve de lo urgente y qué puedes hacer mientras llegas a la consulta.

¿Por qué mi perro tiene el ojo rojo?

El ojo se ve rojo cuando los vasos de su superficie se inflaman o se dilatan. Y eso pasa por razones muy distintas: una conjuntivitis, un cuerpo extraño, una alergia, una úlcera en la córnea, ojo seco o un aumento de la presión dentro del ojo. Dicho de otra forma, el rojo es un síntoma, no un diagnóstico.

Estas son las causas más comunes:

  • Conjuntivitis. La más frecuente. La membrana que recubre el ojo se inflama por una infección, una alergia o una irritación.
  • Un cuerpo extraño. Una espiga, un grano de arena o un pelo atrapado bajo el párpado. Molesta, y el ojo se pone rojo y lloroso.
  • Úlcera en la córnea. Un rasguño en la superficie del ojo, muchas veces al jugar o rascarse. Duele bastante.
  • Alergias e irritantes. Polvo, humo o un champú que no le cayó bien.
  • Ojo seco. Cuando el ojo no produce suficiente lágrima, se irrita y se enrojece de forma crónica.
  • Glaucoma. La presión dentro del ojo sube y se convierte en una urgencia: puede costarle la visión en poco tiempo.
  • Un golpe. Una pelea con otro perro, una caída o un roce fuerte.

Señales de que el ojo rojo es una urgencia

No todo ojo rojo es una emergencia. Pero hay señales que no deberías dejar pasar. Si ves una o más de estas, escríbenos el mismo día:

  • El ojo se ve muy rojo o de un color raro, azulado o turbio.
  • Tu perro entrecierra o no quiere abrir el ojo. Eso casi siempre significa dolor.
  • Hay secreción con pus o el lagrimeo no para.
  • Se frota el ojo sin parar con la pata o contra los muebles.
  • Notas el ojo hinchado o más grande de lo normal.
  • Parece que ve menos: choca con cosas o duda al moverse.
  • Apareció de golpe y va empeorando por horas.

El glaucoma y las úlceras profundas son el mejor ejemplo de por qué el tiempo importa. Unas pocas horas pueden ser la diferencia entre conservar la visión o perderla.

Qué NO hacer en casa

  • No le pongas colirio de humanos ni gotas que sobraron de otra vez. Muchos colirios de farmacia llevan corticoides, y sobre una úlcera pueden empeorarlo todo.
  • No le tapes el ojo ni se lo frotes para “limpiarlo”.
  • No esperes “a ver si mañana amanece mejor” cuando hay dolor o el ojo cambió de color.

Qué sí puedes hacer mientras consultas

Evita que se rasque —un collar isabelino ayuda si tienes uno a mano—, mantenlo lejos del polvo y el humo y, si tiene legañas, límpialas con cuidado usando una gasa con suero fisiológico, siempre desde el lagrimal hacia afuera. Nada más. El resto lo vemos en la consulta.

Cómo evaluamos el ojo rojo en Miukan

El ojo se ve parecido por fuera aunque la causa sea muy distinta, así que no adivinamos: medimos. En nuestra consulta de oftalmología veterinaria revisamos cada estructura del ojo y hacemos las pruebas que el caso necesite:

  • Prueba de fluoresceína, un tinte que revela si hay una úlcera o un rasguño en la córnea.
  • Test de Schirmer, para medir cuánta lágrima produce y descartar el ojo seco.
  • Medición de la presión intraocular, la prueba clave para atrapar un glaucoma a tiempo.

Con eso sobre la mesa te explicamos qué encontramos y qué opciones hay, antes de empezar cualquier tratamiento. Como siempre.

¿Y en los michis?

Los gatos también tienen el ojo rojo, aunque las causas cambian un poco: en ellos el herpesvirus felino está detrás de muchas conjuntivitis y úlceras. Y como buenos michis, disimulan el malestar, así que cualquier ojo entrecerrado o lloroso merece una mirada.

Si tu engreído tiene el ojo rojo y no sabes si esperar o correr, no te quedes con la duda. Escríbenos por WhatsApp, cuéntanos qué ves y te orientamos para que reciba la atención que necesita, a tiempo.

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Preguntas frecuentes

¿El ojo rojo de mi perro se cura solo?
A veces una irritación leve cede en un día. Pero si hay dolor, secreción, el ojo cambió de color o lleva más de 24 a 48 horas igual o peor, no conviene esperar: puede ser una úlcera o un glaucoma, y ahí el tiempo cuenta.
¿Puedo ponerle lágrimas artificiales o colirio de humanos?
Las lágrimas artificiales sin conservantes pueden aliviar una molestia leve, pero nunca uses colirios con medicamento (sobre todo con corticoides) sin que un veterinario haya visto el ojo: sobre una úlcera pueden hacer mucho daño.
¿La conjuntivitis del perro se contagia a otros perros o a personas?
Depende de la causa. Las conjuntivitis por alergia o irritación no se contagian; algunas de origen infeccioso sí pueden pasar a otras mascotas. Por eso conviene diagnosticar el tipo exacto antes de preocuparse de más.
¿A los gatos les pasa por lo mismo?
Comparten varias causas con los perros, pero en michis el herpesvirus felino es un protagonista frecuente de los ojos rojos y las úlceras. El manejo es parecido: revisar a tiempo y tratar la causa, no solo el enrojecimiento.
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